El novelista es un blog creado tanto para escritores/as como para lectores/as.

Tiene la finalidad de crear un cóctel de microrrelatos, de distintos géneros, creando así una comunidad de relatos cortos para cualquier lector/a.

7.4.11

Sus finos dedos enredándose entre sus cabellos, la calidez de su cuerpo estremeciéndose contra el suyo, sus ojos grisáceos, llenos de inocencia y dulzura, el tacto de sus manos paseándose por su espalda, el leve sonrojo en sus mejillas, el extravagante sabor agridulce de su boca… Todo aquello y más enloquecía a Ethan de sobremanera, lo descolocaba y le hacía perder la razón cuando estaban juntos.
Sabía perfectamente que no era sano llevar una relación a escondidas con la hija de su jefe y, además, hermana menor de su ex novia, sabía que el estrés y el miedo a ser descubiertos terminarían consumiéndoles, pero, ¿qué importaba? ¿Acaso ese amor tan enfermo y prohibido no terminaría por consumirles también? Los besos y caricias se habían hecho ya tan necesarios que se sentían impotentes al estar separados. Necesitaban verse cada segundo y besarse cada minuto, ahora ya no eran capaces de vivir el uno sin el otro. Aquello comúnmente llamado “obsesión”. Obsesión, amor, afecto, pasión… Para ellos no existía diferencia, pues todos los términos les llevaban al mismo sitio.
A veces, Alice deseaba salir al balcón y gritar a los cuatro vientos que estaba enamorada de un hombre cuatro años mayor que ella y que, además, le iba de maravilla. Deseaba desahogarse y que todo el mundo lo supiera, no tener que esconderse más, y poder cogerle de la mano a Ethan mientras paseaban por las calles, sin importar quién diga qué. Pero, quizás, aún no era el momento. Pero esperaría, esperaría todo lo que hiciera falta y, mientras tanto, dejaría que Ethan acallara sus protesras, sellando sus labios con un beso.



Escrito por: Irene Alegría.

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