Es grande y pequeño a la vez, luminoso por las noches y oscuro de día, allí encontrarás todo lo que tú desees, dulces, salados...
Cerca de ese lugar hay una playa, por eso, cuando el viento sopla del norte huele a sal. En aquel sitio, hay una gran piedra bañada en musgo, verde, verde como una manzana madura, donde te tumbas a pensar, a imaginar, a idear como sera nuestro lugar... Pero mañana, hoy, se queda así.
Escrito por: Mireille Nolan.
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