El novelista es un blog creado tanto para escritores/as como para lectores/as.

Tiene la finalidad de crear un cóctel de microrrelatos, de distintos géneros, creando así una comunidad de relatos cortos para cualquier lector/a.

3.3.11


Debe ser que no estoy muerta; que no he caído en la desgracia del olvido; que mis pasos continúan dejando huella en el camino. Y debe ser que aún suspiro; que a lo lejos se despierta un sutil quejido; que en el pecho aún hay sitio para más y más latidos. Puede ser que te sienta hasta dormido; que en las noches acaricie o desgarre tu ropa; que la luna sea a la vez la luz, la espía y nuestro nido. Y puede ser que tus besos sean antídoto y por ellos resucito; que son bálsamo de sueños y delirios; que desatan las pasiones que sin miedo escenifico. Porque hoy me acostaré pensando en tu mirada, en el gesto que dibujas cuando una sonrisa lanzas, en el tacto de tus manos entrelazadas a las mías aferrándose con fuerza y transmitiendo su energía. Y me dormiré susurrándome tu nombre como manta, acallando un "me encantas" que me nace, que se lanza y de la punta de la lengua no se marcha. Cerraré con fuerza la boca para no dejar escapar los retales de los besos que aún descansan en mis labios y oleré mi mano impregnada en el perfume que he robado de tu cuello mientras los dos cerrábamos los ojos y volábamos en silencio . Y para cuando haya caído rendida ante las sábanas, rescataré los sueños que me llevan junto a ti; las imágenes que últimamente acostumbran a quererte dibujar únicamente a ti. Y seguiré a tu lado en la distancia, abrazada a ti por debajo de tu edredón desde mi cama, más allá de los límites de la existencia, y tocaré y sentirás mi mano recorriendo tu espalda haciéndote cosquillas con su paso lento, hasta erizar tu piel y sentir tu sangre hirviendo adentro.
No me importa el otoño si despierto a tu lado. Ni que el cielo se encapote, o lluevan piedras contra el suelo siempre que mi edredón termine por enredarse entre tu cuerpo. Que mis labios amanezcan entre los rizos de tu pelo. Afuera, el gris pinta de melancolía la mañana. Adentro, entre paredes, el arco iris ilumina toda la estancia y se refleja en tus pupilas todavía dilatadas. Tu sonrisa se convierte en el mejor desayuno dándome energía para toda la jornada. Qué bonito eres cuando estalla vigorosa el alba. Y te miro y sonrío y agradezco tu presencia a la vida y a las hadas. No hay palabras más sinceras que afirmar que tu presencia es como vivir en una primavera sostenida y dilatada.
Que el otoño debió inventarlo un herido de amor con la espina aún clavada.

Escrito por: Belén Fernández

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