El novelista es un blog creado tanto para escritores/as como para lectores/as.

Tiene la finalidad de crear un cóctel de microrrelatos, de distintos géneros, creando así una comunidad de relatos cortos para cualquier lector/a.

19.3.11


Cualquier fin de semana os podéis encontrar con ellas, vayas donde vayas de golpe puede toparte con un grupo de mujeres en modo "noche de chicas" y sufrir los devastadores efectos de entrar en contacto con una turba de mujeres hooligan* programadas para dar rienda suelta a esa gañana cavernícola que todas llevan dentro.
¿Sexo débil? ¡Já! En mi vida he conocido a toda clase de tipos salvajes y primarios, y he sido testigo —cuando no directamente he participado— de múltiples aventuras y desventuras con ellos: Me acuerdo sin ir más lejos aquella vez que emborrachamos y metimos a un amigo toda la noche en el maletero de un coche lleno de herramientas, hacer toda clase de bromas telefónicas, dejar a alguien en pelotas en medio de la calle…
Pero con todo nada es más bruto y desbellotado que un grupo de chicas con ganas de juerga salvaje. No sé, tal vez sea precisamente una cuestión cultural o que por el hecho de ser consideradas más recatadas que los chicos sea más impactante verlas en plan Homer Simpson borrachas como cubas agarradas a las farolas y vociferando cosas soeces a todo pobre incauto que cometa la tremenda insensatez de decirles siquiera un buenas noches.
Sin embargo nunca falla: siempre hay algún mendrugo que desconociendo el peligro que corre razona “Si son muchas chicas juntas, están de buen humor y van bebidas... ¡Es que quieren marcha!”

Pobrecillo...

Debes saber amigo lector que nunca, nunca, JAMÁS DE LOS JAMASES debes intentar entrarle a un grupo de mujeres en modo “noche de chicas” porque sin saberlo te estarías metiendo en una de las trampas más viejas del mundo de la noche.
Noche de chicas = Noche Anti-hombres.
No hay más.
El error del razonamiento se basa en que —sintiéndolo mucho— ellas no son hombres, y por tanto no tienen por qué hacer siempre las cosas por el mismo motivo que nosotros las hacemos. Ese estado de euforia uterina, de gritos, espectáculo, histeria, risas, palabras groseras y despiporre en general, no es propio de ellas, ¡pero ocurre! Y su fin no es el aparente de “esta noche todas nos vamos a calzar al primer chico que se nos cruce” sino más bien “esta noche los tíos se van a enterar de lo que vale un peine y vamos a desfogarnos de nuestras pequeñas frustraciones”.
Que una chica beba y valla por ahí armando un cristo no significa que sea más seducible ¡si no todo lo contrario! Igual que el hombre utiliza la Fútbolterapia —ir al estadio de los Yankees a dar cuatro gritos al árbitro y jugadores y quedarse nuevo—, ellas tienen la Juergaterapia. Así que si tu no le intentarías vender un seguro a un hincha histérico que ve como su pierde su equipo, tampoco trates de ligar con un grupo de chicas cuando lleven este chip...
Una noche de chicas se da en los siguientes casos:
— Solidarizarse con una amiga:
Se trata de la típica situación en la que ellas hacen piña y se ponen de acuerdo en tratar de animar a una integrante del grupito que pasa un mal momento, generalmente por culpa de un chico —cuernos, fin de relaciones, peleas...—. El objetivo en estos casos es quedar en plan tranquilas, hacer que la amiga beba y baile para que pueda desinhibirse y soltar toda la agresividad y resentimiento acumulado mientras el resto asiente y cuentan chistes pseudo feministas en los que nos pintan como meras pollas andantes sin inteligencia ni "sensibilidad".
Por supuesto cuando al día siguiente cada oveja queda con su pareja no explican nada de ésto, tan sólo un escueto “lo está pasando fatal, ahora que no me extraña que el otro la dejara porque en el fondo es un poco petarda la pobre”.
Como puedes imaginarte por muy interesante que seas, atractivo o por genial que sea tu repertorio ¡si les entras te diriges directo a un muro de pinchos! Incluso en el hipotético caso de que gustaras a alguna tan sólo cabe esperar que tus amables intentos de confraternizar y presentarte tú y tus amigos sólo tengan como respuesta risotadas terroríficas, muecas de desdén, condescendencia, irritación o incluso algún que otro “¡¡¡Juuuuaajaaujauaás!!! ¡¡¡Vete a molestar a otra parte pringadoo!!!”. Si aceleras el paso es posible que no acabes con un vaso de cubata de sombrero.
— Cena de empresa:
No es tanto el nivel de escándalo pero de nuevo puedes ir olvidándote de cualquier intento de seducción. Cuando un grupo de compañeras de trabajo se reúnen para beber te aseguro que tampoco tienen nada bueno para tí, si no más bien otro buen montón de resentimiento hacia los hombres –en este caso los jefes que las oprimen-.
Además, tampoco descartes que porten una guardia pretoriana de compañeros masculinos que acceden a acompañarlas con la vana idea de pillar a alguna con la guardia baja y transformar un APS (Amigos Para Siempre) en un rollete.
— Despedida de soltera:
Esto ya es directamente misión imposible. Para empezar es probable que la señora que acompaña a la chica que vallas a entrar sea su propia madre, y además es difícil concentrarte cuando le hablas a alguien con un casco coronado con un pene de plástico. Y para seguir ninguna chica le haría la faena a la futura novia de ligar con un tío en esa noche y quitarle protagonismo a la homenajeada.
Encima no creo que te hagan mucho caso cuando tienen un autobús esperando a determinada hora para llevarles a algún infecto local de strip tease en el que con suerte algún chulazo vestido de bombero se les sentará en las rodillas mientras las otras se mueren de risa viendo la cara de bochorno y/o histeria de la afortunada.
Ahí es dónde entro yo. XXX.


Escrito por: Sondra.

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